Elegir una buena asesoría fiscal en Sevilla puede marcar la diferencia entre tener un negocio tranquilo o vivir en un caos de obligaciones, sanciones y llamadas sin respuesta. En Ruiz Prieto Asesores lo comprobamos a diario, la mayoría de las personas que llegan a nuestro despacho lo hacen porque su asesor no les coge el teléfono, no responde a los correos o nunca se sienta con ellos para revisar su situación real.
Y ese es, precisamente, el primer síntoma de que algo no va bien. La asesoría fiscal no consiste solo en presentar impuestos cada trimestre, sino también en acompañar, informar y ayudar al cliente a tomar decisiones conscientes y rentables.

1. La honestidad y la transparencia es la base de toda buena asesoría
El pilar más importante de cualquier relación entre asesor y cliente es la honestidad. Sin transparencia, no hay confianza, y sin confianza, ninguna estrategia fiscal tiene sentido. Por ese motivo, nosotros apostamos por una comunicación clara, directa y sin letra pequeña. Desde el primer momento explicamos qué se puede hacer, qué no, y cuánto cuesta cada servicio.
Por ejemplo, si un bar o restaurante necesita un plan de gestión de desperdicios, no le vendemos un servicio innecesario ni le dejamos solo ante la normativa. Buscamos una academia homologada para que, mediante créditos FUNDAE, un trabajador del propio negocio pueda formarse y elaborar el plan. El resultado: cumple con la normativa sin gastar más de lo necesario.
Otro caso frecuente es la obligación de tener un protocolo laboral y de desconexión digital, exigido por la normativa laboral actual (Ley Orgánica 3/2018 y Estatuto de los Trabajadores). En lugar de externalizarlo a grandes consultoras con precios desorbitados, nosotros implantamos estos planes directamente a nuestros clientes con un pequeño plus, lo que supone un importante ahorro y un cumplimiento real y práctico de la normativa.
Esa es la esencia de una asesoría honesta. Nos preocupamos de buscar soluciones eficientes y ajustadas a la realidad de cada negocio, no generar gastos innecesarios.
2. Comunicación fluida y disponibilidad real
Una asesoría eficaz es aquella que responde a tiempo y se involucra. No hay nada más frustrante que un asesor que no contesta llamadas ni correos.
Sabemos que cada duda tiene un valor económico y una consulta no atendida puede suponer una sanción, una pérdida de deducción o una declaración mal presentada. Por eso, nos comprometemos a responder en menos de 72 horas y a ofrecer reuniones periódicas (presenciales u online) para revisar la situación fiscal del cliente.
3. Transparencia en los honorarios y claridad en el servicio
Una buena asesoría no debe esconder sus tarifas. Los honorarios deben ser claros, detallados y proporcionales al valor que se ofrece.
Desconfía de los despachos que cobran “según lo que salga” o añaden suplementos sin avisar. La transparencia en los precios es, además, una forma de demostrar respeto al cliente.
En nuestro caso, los servicios se pactan por adelantado y se adaptan al tipo de cliente: autónomos, pymes, asociaciones o entidades sin ánimo de lucro.
4. Experiencia multidisciplinar: fiscal, laboral y jurídico
La fiscalidad no puede entenderse aislada del resto del Derecho. Una asesoría competente debe dominar la normativa laboral, mercantil y contencioso-administrativa, porque cualquier decisión tributaria puede tener consecuencias en estos ámbitos.
En Ruiz Prieto Asesores ofrecemos un enfoque integral, combinando la aplicación práctica de la Ley General Tributaria (Ley 58/2003), la Ley de Sociedades de Capital (RDL 1/2010), y la normativa laboral derivada del Estatuto de los Trabajadores. Así, el cliente no tiene que coordinar a varios profesionales: todo está centralizado en un mismo despacho, con una visión coherente y estratégica.
5. Atención personalizada. Cada cliente es único
Cada negocio tiene su contexto. No se puede aplicar el mismo criterio fiscal a un fotógrafo autónomo que a una empresa de logística. Por eso, la personalización es clave. Por ejemplo, recuerdo cuando un autónomo del sector de la construcción acudió a nuestro despacho tras años con un asesor que “solo presentaba impuestos”. Al revisar su contabilidad, detectamos que podía ahorrarse más de 3.000 € anuales aplicando correctamente deducciones y amortizaciones que su anterior asesor ni siquiera le había mencionado.
Ese es el valor añadido que distingue a una asesoría comprometida: analizar, planificar y explicar al cliente lo que se está haciendo y por qué.
En otro supuesto, un profesional sanitario acudió a nuestro despacho deduciéndose bienes de inversión sin aplicar correctamente el régimen de amortización fiscal correspondiente. Si bien es cierto que estaba practicando la deducción del 100 % del gasto en el ejercicio de adquisición -lo que, a corto plazo, resultaba aparentemente más ventajoso-, esta actuación no se ajustaba a la normativa tributaria y conllevaba un riesgo evidente de regularización por parte de la Agencia Tributaria.
En estos casos, la experiencia demuestra que la Inspección termina revisando los ejercicios no prescritos, con el consiguiente ajuste, recargo e imposición de sanciones. Por ello, resultaba jurídicamente más prudente y fiscalmente eficiente regularizar voluntariamente la situación aplicando las amortizaciones correspondientes y revisando los impuestos afectados, antes de que fuera la Administración quien lo detectara. Este análisis preventivo no le había sido advertido por sus anteriores asesores.
6. Digitalización y control del cliente sobre su información
Una asesoría moderna debe facilitar al cliente el acceso a su documentación, modelos fiscales y facturación, garantizando en todo momento la transparencia y la trazabilidad de cada gestión realizada.
En nuestro despacho, aunque no utilizamos un repositorio documental masivo en la nube por cliente, cada actuación, modelo presentado o documento generado se remite de forma sistemática al interesado, de manera que el cliente conserva siempre una copia íntegra de su información y puede solicitarnos cualquier documentación adicional en el momento que lo necesite.
Gracias a la correcta coordinación y digitalización de nuestros equipos, la remisión de documentación por correo electrónico se realiza en plazos razonables y con plena fiabilidad, evitando demoras innecesarias y garantizando un seguimiento eficaz de cada expediente.
Este modelo de trabajo nos permite ofrecer control, transparencia y trazabilidad real, asegurando que el cliente conoce qué se hace, cuándo se hace y con qué resultado. Consideramos que este factor es clave para ciertas empresas y deben seleccionar la asesoría que más se les adapte a sus necesidades. La digitalización nos permite ofrecer transparencia total y trazabilidad de cada gestión.
7. Formación continua y asesoramiento preventivo
El sistema tributario cambia constantemente, ya que existen modificaciones en el IRPF, en el IVA o en los modelos de la Agencia Tributaria pueden afectar a la rentabilidad de un negocio. Por eso, el asesor debe mantenerse actualizado y anticiparse a los cambios.
En nuestro despacho revisamos periódicamente las novedades normativas para informar al cliente antes de que sea demasiado tarde.
8. Reputación y cercanía
Antes de elegir una asesoría, busca referencias reales y testimonios de otros clientes. Las mejores recomendaciones no vienen de anuncios, sino de personas satisfechas que valoran la honestidad y la atención recibida.
Conclusión: la mejor asesoría fiscal es la que camina contigo
Elegir una asesoría fiscal en Sevilla no se trata de buscar quién presente tus modelos trimestrales, sino quién te acompañe en el crecimiento de tu negocio.
Una buena asesoría es aquella que te coge el teléfono, te explica las cosas con claridad y busca soluciones reales para ti.
En Ruiz Prieto Asesores trabajamos con una máxima muy simple: “tratamos el negocio de nuestros clientes como si fuera el nuestro”. Por eso, apostamos por la honestidad, la transparencia y la cercanía, buscando siempre el equilibrio entre cumplir la ley y optimizar los recursos.
Si quieres revisar tu situación fiscal o comprobar si tu negocio está cumpliendo con toda la normativa vigente, pide una cita gratuita.
Nos sentaremos contigo, sin compromiso, para ofrecerte una visión clara y práctica de tu empresa… y, sobre todo, para que nunca más tengas que decir que tu asesor no te coge las llamadas.
