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¿Cuándo conviene divorciarse? Diferencias entre separación y divorcio

Una de las cuestiones más buscadas relacionadas con el divorcio es cuando conviene divorciarse. Esta pregunta es un tanto subjetiva poder responderla de forma genérica en un blog. No obstante, si podemos hacer una pequeña reflexión de porqué conviene plantearse el divorcio o la separación para conciliar nuestras vidas personales y familiares. De ahí que en este caso, hayamos titulado nuestro artículo ¿Cuándo conviene divorciarse? Diferencias entre separación y divorcio.

Personalmente y sin contemplar las circunstancias personales de los individuos, adelanto que para mi gusto si estas mal con tu pareja y has luchado ya lo suficiente, siendo un calvario la situación entre ambos individuos, es mejor divorciarse o separarse antes que seguir con esa misma situación.

Lógicamente, antes de dar este paso, existen terapias de parejas que en caso que ambos queráis solucionar vuestras diferencias, son una estrategia muy buena para salvar vuestro matrimonio. Una vez hecho, este incido, vamos a comenzar por las razones por las cuales debes plantearte el divorcio y; más tarde qué diferencias existen entre separación y divorcio, pues son dos procesos similares, pero diferentes.

En caso que ya hayáis probado todo y la separación o divorcio sea inevitable, es aconsejable que contactéis con un abogado o asesor jurídico y que leáis sobre el tema antes de tomar una decisión. Por ejemplo, en divorciarse.info encontraréis millones de consejos sobre el divorcio y derecho de familia.

¿Cuándo conviene divorciarse? Diferencias entre separación y divorcio
¿Cuándo conviene divorciarse? Diferencias entre separación y divorcio

Principales razones por las que es conveniente divorciarse o separarse

Aunque resulte muy feo decirlo públicamente, el amor es algo pasajero y muchas veces se acaban las razones por las cuales seguir conviviendo en pareja con aquella persona a la que amamos y nos enamoramos.

La convivencia hoy en día es muy complicada. No sé por qué las parejas apenas duran y el egoísmo entre parejas es algo que está a la orden del día.

Muchas veces esa falta de empatía y ese individualismo -que estamos cada vez más potenciando a nivel social- hacen que la convivencia entre sujetos sea cada vez más insostenible.

De hecho, casi todos los matrimonios y parejas que convivan juntos, tienen alguna razón para separase y vivir por separado. Podríamos decir que solamente los solteros son los únicos sujetos que no tienen ninguna razón para divorciarse.

Las estadísticas no engañan. 7 de cada 10 matrimonios en España acaban separándose o divorciándose según el Instituto de Política Familiar. Estamos, por tanto, ante una crisis familiar donde seguramente muchos de esos conflictos se deba al fuerte individualismo que hemos desarrollado en la actualidad y; a la creciente guerra social que divide de la población para luchar por sus derechos, con un radical feminismo y un machismo que no acaba de desaparecer. No obstante, la ruptura de parejas es una cuestión mucho más patente de una cuestión de lucha de géneros, ya que la comunidad LGTB también experimenta este tipo de problemas; de ahí que personalmente achaque esta cuestión más al egoísmo e individualismo, así como a la falta de respeto y empatía que tenemos hacia terceras personas.

1) Falta de higiene

Aunque resulte asombroso, muchos estudios indican que una gran parte de los conflictos que surgen entre parejas se debe a una falta de higiene por parte de una de ellas. O bien, por el exceso de limpieza de uno de los dos cónyuges.

En la higiene no sólo entran el reparto o asignación de tareas domésticas, sino también la higiene personal.

2) Mentiras y falta de confianza

Otra de las principales razones por que rompen las parejas es que existen muchas mentiras o falta de verdad entre ellos. Es tan negativo mentir y ocultar hechos a tu pareja, como querer controlar todos los aspectos de tu cónyuge y exigir que te diga la verdad ante todo.

Tanto una postura como la otra son negativas para la convivencia, ya que decir siempre la verdad puede acarrear también conflictos innecesarios, pese a que muchas personas amen la verdad por encima de todo. Imaginaros que un día os sentís muy feos y poco atractivos porque tenéis problemas para conciliar el sueño y le preguntáis a vuestra pareja si sois horrorosos. La pareja no debería de decirte la verdad, aunque tú lo prefieras. A veces decir la verdad sin decorarla puede significar una falta de empatía hacia la otra persona.

Por el contrario, mentir compulsivamente implica desconfianza en un futuro. Y una relación sin CONFIANZA no es nada.

3) Infidelidad y deslealtad

Cuando dos personas conforman una pareja, esa unión debe ser LEAL y FIEL. En muchas ocasiones, las parejas se rompen porque ambos principios del matrimonio se han vulnerado por una o las dos partes.

Técnicamente, cuando dos personas contraen matrimonio, ambas pactan fidelidad conyugal para no  mantener relaciones sentimentales con terceras personas. Está muy feo ser infiel a tu pareja y; también confesar esa infidelidad años más tarde.

Contrariamente a lo que muchos piensan, el adulterio no tiene efectos jurídicos y no supone ni pena, ni te agrava de compensaciones económicas en caso de ruptura matrimonial.

La deslealtad también es un principio esencial en la relación conyugal. Para que exista amor y complicidad, también es necesario que exista amistad y respeto mutuo.

4) Falta de respeto hacia el otro cónyuge

En muchas relaciones existe una falta de respeto entre ellos o entre uno de ellos hacia el otro. Se debe respetar la personalidad del otro cónyuge y aceptarlo tal como es. Cada uno puede tener sus propias opiniones políticas, religiosas e ideológicas, y no debe mermar los intereses del otro ni interferir en decisiones personales.

5) Hiposexualidad

Todos sabemos que el sexo une y favorece la intimidad y la confianza entre la pareja. De hecho, es el factor diferencial entre una relación amorosa y el resto de las relaciones de amistad.

La falta de deseo sexual frente a la otra persona puede desencadenar frustración en la otra parte. Si no es pactada y aceptada mutuamente acabará por ser una razón de peso para romper el matrimonio.

6) Maltrato físico o psicológico

Muchas relaciones deciden terminar porque una de las partes abusa psicológicamente o físicamente de la otra parte y; lesiona los interés de la otra. El maltrato y la violencia son razones de suficiente peso para acabar una relación matrimonial.

7) Trastorno compulsivo y adicciones

Es verdad que hay que aceptar a la otra persona tal y como es, con sus virtudes, manías y defectos. No obstante, hay TOC y adicciones que provocan inestabilidades a la hora de convivir con el otro individuo. Si la persona es adicta a las drogas o al alcohol tendrá comportamientos muy dispares. Si por ejemplo es ludópata, se incrementarán tus deudas.

8) Inmadurez y anomalía en el manejo del dinero

Muchas personas son inmaduras para llevar a cabo una relación sentimental con otra para formar una familia. No asumen sus obligaciones, ni tampoco los gastos que ocasiona tener un matrimonio. No tiene por qué ser igualitario el reparto de las obligaciones económicas, pues casi siempre uno de los miembros tiene más poder económico que la otra parte.

9) Holgazanería y falta de responsabilidad

Una persona puede sufrir un golpe de mala suerte o un episodio puntual donde carece de fuerzas para hacer las tareas que le competen. No obstante, si esta situación se prolonga durante mucho tiempo, va a ocasionar problemas entre ambos cónyuges.

Diferencias entre divorcio y separación. ¿Cuándo conviene divorciarse? ¿Y separarse?

Si tienes que enfrentar una posible ruptura de tu relación de pareja, es necesario que antes de tomar una decisión, ambos os planteéis qué opción os conviene más a cada uno, ya que en nuestro ordenamiento jurídico es posible separarse y divorciarse. Estas operaciones tienen más diferencias de lo que podemos imaginar.

1) Puntos en común entre separación y divorcio

A pesar de las diferencias entre separación y divorcio también existen puntos en común que detallamos a continuación:

A) Cese de la convivencia y revocación de los poderes

Tanto la separación como el divorcio suponen el fin de la convivencia del matrimonio. Ambas fórmulas jurídicas implican el cese de la convivencia entre ambos cónyuges y; la revocación de los poderes y consentimientos otorgados entre ambos cónyuges.

Ahora los pactos, contratos y acuerdos nupciales tendrán que volver a celebrarse y renegociar las condiciones.

B) Liquidación del régimen económico matrimonial

Cuando dos personas se unen para contraer matrimonio, deben pactar a través de las capitulaciones matrimoniales el régimen económico matrimonial al que se acogen:

  • Sociedad de gananciales.
  • Separación de bienes.
  • Régimen de participación.

Sea cual sea el régimen que escogimos durante el matrimonio vigente, ahora tanto en la separación como en el divorcio hay que liquidar dicho régimen.

Liquidar significa pagar completamente una deuda o una cuenta para hacer desaparecer radicalmente algo. Para ello, se realizará un reparto de los bienes comunes, que vendrá determinado por la fórmula económica por la que se rigiese el matrimonio. Lógicamente en el régimen de separación de bienes esta operación será mucho más sencilla y en el régimen de gananciales mucho más compleja (existencia de bienes privativos y bienes gananciales). De ahí, la importancia de contactar con un buen abogado para poder garantizar tus derechos.

Tanto en la separación como en el matrimonio hay que proceder a liquidar el régimen económico y los efectos son prácticamente los mismos. Sin embargo, hay pequeños matices entre ambas operaciones.

C) La relación con los hijos

El tercer pilar de la separación y del divorcio que son prácticamente iguales es el tema relacionado con los hijos en común de la pareja.

En ambos casos, ambos cónyuges deberán establecer un convenio regulador donde se estipulen las condiciones, obligaciones y responsabilidades que tienen los padres con sus hijos:

  • Pensión alimenticia.
  • Régimen de visitas.
  • Guardia y custodia. Quien se encargue de la custodia será generalmente quien tenga derecho al uso de la vivienda familiar. Si se decide una custodia compartida, pueden existir muchas opciones que tendréis que negociar conjuntamente.
  • Y cualquier otro aspecto relacionado con el cuidado y atención de los menores.

Lo más rentable es que las partes, mediante conversación y negociación de sus abogados, establezcan un pacto de mutuo acuerdo o convenio regulador. No obstante, en muchos casos no es posible llegar a un acuerdo mutuo y; tendrá que ser el juez quien se encargue de organizar este apartado a través de una sentencia judicial.

Este documento (convenio regulador) se puede modificar y alterar posteriormente si ambas partes llegan a un acuerdo.

D) ¿Cómo llegar a establecer la separación o el divorcio? Tipos de separación y divorcio

Ambos casos también comparten la forma de llegar a establecer la separación o el divorcio o cómo se ha llegado hasta esa ruptura:

  • 1) De mutuo acuerdo: es cuando las partes pactan conjuntamente que quieren separarse o divorciarse porque la convivencia entre ambos no es saludable. Los abogados especializados de derecho de familia aconsejan realizar esta vía, ya que será más rápida, más económica, menos lesiva para las partes y menos traumática. Además, si existen menores en el seno familiar las relaciones de éstos con los padres se verán menos afectadas.
    • En esta vía se trata que ambos cónyuges tengan la paciencia y la tranquilidad para sentarse con el otro y pactar conjuntamente cómo se va a liquidar el régimen económico matrimonial y como se gestionarán las obligaciones, derechos y deberes con sus hijos.
    • Cuando obtengan un acuerdo, remitirán dicho pacto al juez de lo civil para que lo apruebe.
    • Los mediadores familiares facilitaran la separación o divorcio amistoso entre ambos cónyuges gracias a sus técnicas y métodos innovadores para solucionar conflictos de una manera que no deterioren demasiado las relaciones entre los sujetos afectados.  
  • 2) Vía judicial o también denominado contencioso: es cuando ambas partes no consiguen llegar a un acuerdo entre ellos y deben acudir a la vía judicial para que el juez decida por ellos y; establezca todos los aspectos relacionados con la disolución o separación de ese matrimonio.
    • Supone un mayor coste económico, se alarga el proceso y deteriora aún más las relaciones entre los cónyuges.
    • En el juicio civil no tendrán de demasiado tiempo para charlar y negociar sus retenciones. Además, el juez acabará dictando sentencia, corriendo el riesgo que no deje satisfecha a ninguna de las partes.

E) ¿Cómo llegar a establecer la separación o el divorcio? Tipos de separación y divorcio

Tanto en la separación como en el divorcio, hay que esperar que transcurra 3 meses desde la celebración del matrimonio para que uno de los dos cónyuges solicite una de las dos vías existentes, bien alcanzando un acuerdo mutuo o a través de la vía contenciosa.

En circunstancias excepcionales, este plazo puede verse recortado si hay peligro que se lesione la vida o la integridad física y/o moral de uno de los cónyuges o de uno de los hijos del matrimonio.

F) ¿Hay causas de divorcio y separación diferentes?

Desde 2005, se suprimieron las causas por las cuales se podía solicitar la separación o el divorcio. En la actualidad se rige por el principio de LIBERTAD, es decir, cualquier persona puede solicitar la separación o divorcio aun cuando el motivo lo haya causado el mismo.

Nadie está obligado a vulnerar su libertad para mantener un matrimonio o un puesto de trabajo; ya que ambos casos consagrarían una esclavitud o servidumbre encubierta.  

2) Diferencias entre separación y divorcio. ¿Cuándo conviene divorciarse?

Como hemos visto a lo largo de este artículo, existen muy pocas diferencias entre separación y divorcio y; en cambio, muchos puntos en común entre ambas operaciones jurídicas.

Básicamente la gran diferencia entre ambas es que la separación matrimonial deja la puerta abierta a una posible reconciliación; mientras que el divorcio implica la ruptura definitiva de ese matrimonio. En caso que quieran reconciliarse y contraer nuevamente matrimonio, en el divorcio tendrán que repetir todo el proceso para casarse nuevamente.

Por tanto, la separación matrimonial no pone fin al matrimonio. Ambos cónyugesseguirán siendo considerados marido y mujer; pero no viven juntos. Ninguno de ellos podrá contraer nuevas nupcias con otra persona y en caso de reconciliarse, no tendrán que volver a casarse.

Por ese motivo, los trámites son mucho más fáciles y rápidos en una separación que en un divorcio. La sociedad se liquida, pero en caso de reconciliarse, automáticamente volverán a forman parte de un mismo régimen económico matrimonial tal como lo tenían antes de separarse. Lógicamente tendrán sólo que hacer nuevo inventario de bienes y observar si alguno de ellos debe compensar a la otra parte.

En cambio, el divorcio supone fin al matrimonio de forma definitiva. En caso de reconciliación, habrá que volver a empezar de nuevo. Además, ambos cónyuges pueden contraer nuevas nupcias con terceros cuando sea efectivo el divorcio. En este caso, la disolución del matrimonio es total. ¿Cuándo conviene divorciarse? Cuando tú quieras. No existe un momento ideal para hacerlo y en ambos casos podrás reconciliarte.

Conclusiones sobre cuándo conviene divorciarse

No existe ninguna fórmula que indique cuales de estas dos opciones es mejor realizar. Dependerá de las circunstancias personales y emociones de cada uno de los sujetos que conforman el matrimonio. Así que cuando tengamos que resolver la pregunta: ¿Cuándo conviene divorciarse? La respuesta será siempre depende de tus circunstancias personales y de las ganas que tengáis ambos cónyuges de pelear por vuestra relación.

En España, lo más habitual es el divorcio. Por ejemplo, en 2012 hubo 100.000 divorcios al año y tan sólo 5.000 separaciones.

Existe un error generalizado que es pensar que la separación es un paso previo y necesario para el divorcio y; como hemos visto no es así. Cada uno tiene sus efectos y consecuencias. Obviamente tras una separación, sólo cabe una reconciliación o un futuro divorcio. Podemos decir que es una suspensión del matrimonio.

Lógicamente escoger la fórmula que más te interesa, dependerá de propios intereses. Ahora que sabes en qué consiste cada una de las operaciones, podrás escoger libremente la fórmula que más te apetezca.

Tomes la decisión que tomes es conveniente contar con el asesoramiento de un letrado o abogado; pues es el profesional que ye ayudará a defender tus derechos en caso de ser vulnerado. Además, también te podrá aconsejar y asesorar en cada una de las materias que tenéis que discutir entre ambos cónyuges.

Enrique Ruiz Prieto

¡Hola! Soy asesor jurídico, fiscal y laboral. Amo los viajes, las historias y las narraciones, la tecnología, la justicia social y el emprendimiento. Si te gustan temas, te invito a quedarte y leer mi blog, donde te enseñaré a comprender el apasionante mundo del derecho y el funcionamiento de las tecnológicas digitales.

Sumario
¿Cuándo conviene divorciarse? Diferencias entre separación y divorcio
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¿Cuándo conviene divorciarse? Diferencias entre separación y divorcio
Descripción
¿Cuándo conviene divorciarse? ¿Y separarse? Ambos conceptos no son lo mismo, descubre las diefrencias y algunas razones para llevarlo a cabo.
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Ruiz Prieto Asesores
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